En ocasiones parece que no podemos dedicar nuestro tiempo y nuestra energía a nada si no tenemos el objetivo de mejorar constantemente, aspirar a la perfección y ser expertas en dicha área.

Esta actitud, que se nos va inculcando desde pequeñas sin que nosotras ni nuestro entorno sea consciente, es muy frustrante. Nos hemos olvidado de que se puede disfrutar de un hobby aunque se nos de mal o aunque no tengamos intención de superarnos cada vez más en esa actividad. Realizarla solamente por el placer de disfrutar de ella.

Por eso se hace urgente que cambiemos el chip y disfrutemos de un hobby sin las presiones que ya sufrimos en otros ámbitos de la vida, ¡es muy liberador! Y es que puedes hacer puzzles, bordar, jugar al ajedrez, tocar un instrumento o pintar con acuarelas, que se te de mal y, aún así, pasártelo bien y relajarte. Y esto se nos olvida con mucha frecuencia, a pesar de que uno de los mayores cambios de chip que puedes hacer para disfrutar en tu tiempo libre es recordar que tenemos tanto derecho a buscar la perfección como a ignorarla, que no tenemos que monetizar ni sacar rendimiento económico a nuestras aficiones, y que nadie nos debe obligar a practicarlas si no es cuando nos apetezca, ¡ni siquiera tú misma!

La vida ya está llena de estrés y presiones como para, además, trasladar esa autoexigencia a nuestro tiempo de ocio. No tienes que ser la mejor. Disfruta, y ya está.