¿Estás pensando en celebrar una merienda navideña con tus amigos, familiares, o incluso una fiesta infantil de esta temática? ¡Tengo algunas sugerencias para ti!

Después del post que publiqué sobre cómo celebrar Halloween de una forma más familiar y acogedora, he pensado en hacer lo mismo pero de cara a la Navidad. «Pero si celebramos la Navidad todos los años», me dirás. ¡Sí! Por eso a veces cuesta innovar y hacer algo un poco diferente, o no sabemos cómo hacer un evento navideño algo más relajado y pequeño que los grandes banquetes de estas fechas.

Música:

Lo fácil sería ir a por villancicos, ¿verdad? Un poco de Jingle Bells, otro de Noche de Paz… y listo. Y no te digo que no, pero la saturación a temas populares navideños en esta fecha puede llegar a abrumar. ¿Porqué no haces una lista de reproducción instrumental que evoque la navidad y el invierno? Prueba con bandas sonoras de películas, por ejemplo, con algunos temas de Pesadilla antes de NavidadCuento de NavidadPolar Express o Eduardo Manostijeras. La música instrumental crea un ambiente maravilloso y no interrumpe conversaciones.

Comida:

Turrón, por supuesto. Y galletas de jengibre o de mantequilla, si te sientes inspirada. En algunas tiendas venden galletas-decoración de navidad, que puedes repartir entre los invitados y disponer de pintura comestible en la mesa para que cada uno decore su propia galleta. También pueden conseguirse casitas de jengibre que puedes repartir en las mesas, y que cada uno se sirva un poquito. Eso sí, costará dar el primer paso, da penita desmontarla… Si buscas algo aún más económico y que no te suponga pasarte varias horas horneando galletas, puedes optar por las galletas danesas de mantequilla, un panettone u otros artículos navideños que puedes conseguir fácilmente en el supermercado.

«Pero Laura, ¡sólo hablas de postres!». Vale, vale. No olvides preparar aperitivos salados y tener en cuenta las posibles intolerancias/dietas de tus invitados, por ejemplo, si hay algún vegano o celiaco que va a acudir. Con los mismos moldes de galletas puedes cortar el pan de molde para hacer canapés y sándwiches. En cuanto a bebidas, asegúrate de que siempre haya agua disponible, no todo el mundo disfruta de los refrescos o del alcohol. Hablando de eso, si es una fiesta infantil, es mejor que las bebidas alcohólicas no estén al alcance de los niños ni adolescentes, y que si vas a ofrecer alguna a los adultos sea una bebida que no deje lugar a dudas que es alcohol. Los cócteles son muy chulos pero si un niño los ve y le llaman la atención podrías tener un susto.

Y si decides convertir el evento en un almuerzo o en una cena ten en cuenta más o menos las mismas directrices. Al menos una opción vegana, postre navideños y varias alternativas para comer (¿qué tal una ensalada sencilla, pizza y salchichas al limón, o hamburguesas vegetarianas con papas fritas?). Si hay confianza con tus invitados, cada uno puede llevar algo para compartir, y tú te encargas de aportar las bebidas y los postres.

Actividades:

Los sorteos nunca fallan, mantienen la atención de todos los invitados mientras se celebran, pero requieren una inversión extra en premios. Además de los juegos de mesa y los concursos (¿qué tal un trivial breve?) puedes preparar un árbol de Navidad sin decorar, y acomodar la decoración en cajas junto a él, para que los invitados la puedan colocar. Se trata de dejar las diferencias a un lado y preparar, entre todos, algo bonito. Si además están celebrando un amigo invisible, pueden dejar los regalos bajo el árbol según vayan llegando y decorándolo. Quedará precioso para sacarse una foto de recuerdo junto a él. Hace unos años, en un almuerzo familiar en un salón que no se utiliza mucho, alguien trajo un árbol de navidad que ya no se utilizaba y adornos de todo tipo, y los niños se lo pasaron pipa (y algunos adultos, entre los que me incluyo) decorándolo a su gusto después de comer.

Decoración:

No hace falta dar muchas ideas, ¿no? Todos tenemos algo de decoración navideña en casa, por lo que puede que no sea necesario gastar dinero en ello. Si quieres darle un toque más acogedor puedes buscar decoración que siga un esquema de color (como dorado y rojo, o plateado y azul) o un estilo (moderno, romántico, vintage) y reflejarlo en los adornos, en los vasos, platos y servilletas. Oh, y si decides seguir una decoración tradicional basada en el blanco, rojo y verde, no olvides los bastones de caramelo. Una idea muy original puede ser colgarlos del techo, sobre las cabezas de los invitados, para que pueda cogerlos quien quiera uno.

En cuanto a platos, vasos y cubiertos, no necesitas gran cosa. Asegúrate de tener cuchillos y cucharas para lo que haga falta cortar/servirse, pero hoy en día hay mucha variedad en vasos y platos de cartón decorados con motivos navideños e invernales realmente  bonitos. Y así te ahorras el susto de vasos y platos rotos y cristales en el suelo, como puede pasar en cualquier fiesta en la que hay mucha gente. Si preparas pegatinas o rotuladores cada asistente podrá marcar su vaso.

Recuerda que lo importante es celebrar la Navidad juntos, divertirse y pasar un rato inolvidable. Si vas a ofrecer regalos como recuerdo o premio en alguna actividad, o si tienes muchos invitados, elabora un presupuesto previamente: Son fechas de mucho gasto, así que en caso de duda opta por lo más sencillo, por ofrecer ideas originales y baratas (en este post he intentado darte algunas ideas) y pide ayuda si lo necesitas. Nadie se lo pasa bien en una fiesta con cubertería de lujo y platos exquisitos si el ambiente es malo; pero las fotos de una buena y divertida fiesta, por sencilla que sea, son recuerdos maravillosos para todos los asistentes.