Los propósitos de año nuevo tienden a disiparse en el tiempo, dejando tras de sí un reguero de frustración y de dudas sobre la propia capacidad y disciplina.

Por eso considero que marcar metas realistas y plantearse las intenciones frente a los próximos doce meses funciona mucho mejor a nivel emocional que los tradicionales propósitos de Año Nuevo. Incluso establecer unas ideas o palabras que te sirvan de guía para recorrer un camino claro pero menos estricto. Encontrar metas que tengan sentido (por ejemplo, «mejorar mi forma física» en vez de «ir al gimnasio») me da mucha más flexibilidad a la hora de alcanzar esos objetivos a la vez que me recuerda el objetivo final.

Mis intenciones para 2023 son:

  • Comer menos productos procesados: Hace unos años estuve en seguimiento con una nutricionista y mejoré muchísimo mis hábitos de alimentación (y con ello mi descanso y mis niveles de energía), pero después del embarazo, con sus antojos y su cansancio (que no siempre hacía fácil preparar una comida sana) volvieron a mi dieta algunos alimentos procesados. No pretendo eliminarlos del todo, ya que los considero comida de ocio, pero sí quiero que su consumo sea mucho más anecdótico y no algo habitual semana a semana.
  • Seguir aprendiendo sobre Slow Life, y con ello, sobre mí misma, mis límites y mis prioridades.
  • Continuar trabajando en Mi Vida Slow: Quiero aplicar esto al blog, a mis redes sociales y a un pequeño proyecto relacionado en el que estoy trabajando.
  • Mantener, día a día, el orden en casa: Ahora que tenemos un niño pequeño, es más difícil encontrar el tiempo y la energía para ordenar y limpiar en «zafarrancho», así que pretendo ser más consciente del orden en el día a día y mantenerlo todo lo posible. Nada de dejar la ropa fuera del armario tres días o un vaso en la mesa del despacho pensando «ya luego lo recojo».
  • Disfrutar de las mañanas: En apenas tres meses con nuestro peque en casa, nuestras mañanas han cambiado enormemente. Ya no consisten en levantarme, asearme, vestirme y desayunar, también tengo que hacer lo propio con un bebé… y sin saber en qué estado de ánimo o cuánto habremos dormido ninguno de los tres la noche anterior. En vez de luchar contra ello y pretender que el peque se adapte a mis ritmos, estoy disfrutando de poder vivir las mañanas al suyo, sin mirar el reloj, y pretendo continuar así.

¿Cuáles son tus intenciones para 2023?