De origen danés, es un término muy difícil de traducir al castellano, pero goza de muchísima popularidad entre quienes buscan sacar el máximo partido a su hogar.

Hay palabras que no tienen una traducción directa a otros idiomas. Una de ellas es hygge, que existe en danés y en noruego, pero que es muy difícil de explicar en español. Lo más parecido sería hablar de una sensación acogedora, de bienestar, un ambiente que te invita a sentirte cómoda, relajada y sin estrés. Quizá te sea más fácil visualizarlo si piensas en un acogedor salón con chimenea mientras ves nevar por la ventana, o arroparte con una manta en el sofá junto a una taza de chocolate humeante mientras lees tu novela favorita. O una tarde de lluvia disfrutando de juegos de mesa en familia.

La filosofía hygge parte de la idea de que nuestros hogares son pequeños santuarios en los que deberíamos ser capaces de sentirnos acogidos y relajados. Por su origen nórdico se tiende a relacionar el hygge con el invierno, los espacios interiores y la decoración minimalista, pero nada más lejos de la realidad. Un balcón con una pequeña mesa donde tomarte una infusión los sábados por la mañana, decorado a tu gusto, y que te permita desconectar del mundo, también es hygge, ¡aunque sea agosto y brille el sol! Si te transmite calma y felicidad, es válido.

Entonces, ¿se puede aplicar la filosofía hygge a la primavera o el verano? La respuesta es que sí. Por ejemplo, disfrutando de los rayos de sol que entran por la ventana igual que puedes hacerlo cuando escuchas el repiqueteo de la lluvia sobre el cristal. O decorando tu hogar con pequeños jarrones y botellas con flores de temporada. O renovando la decoración del jardín pensando en un estilo concreto que quieras darle, incluyendo una guirnalda de pequeñas luces led que lo conviertan en un rincón casi mágico al anochecer.

¿Qué no es el hygge?

  • Algo que solo puedes disfrutar en los meses más fríos del año
  • Un estilo de decoración minimalista y neutro
  • Algo propio de personas con mucho dinero o mucho tiempo libre

Y es que hay tantas formas de hygge como personas, que encuentran en esta filosofía de vida un espacio para celebrar lo bello de todas las estaciones del año. Y tú, ¿sabías que este término era tan versátil?