Hace muchos años una amiga me descubrió el término PAS, «Persona Altamente Sensible», porque me había visto reflejada en su descripción. Y cuánta razón tenía.

Antes que nada, conviene definir lo que es una Persona Altamente Sensible o PAS. Se trata, por decirlo de algún modo, de un rasgo del carácter que hace a algunas personas más impresionables o permeables por estímulos externos, ya sea a la hora de percibirlos, de analizarlos, procesarlos o responder a ellos. Es, en resumen, una cuestión sensorial, y en ningún caso un trastorno o un motivo de preocupación.

¿Cómo es una Persona Altamente Sensible?

La psicóloga estadounidense Elaine Aron estableció cuatro rasgos generales que identifican a las PAS:

  • Profundidad de procesamiento: Las PAS tienden a absorber mucha información, a procesarla lentamente, a «darle vueltas», y a analizarla con una mayor profundidad que otras personas. Esto suele llevar a un grado alto de autoexigencia, pero también a una mayor creatividad a la hora de encontrar soluciones.
  • Sobreestimulación: Al gestionar los estímulos de una forma tan intensa, las PAS suelen sentirse saturadas cuando se enfrentan a un entorno demasiado estimulante. Aglomeraciones como las que se dan en conciertos o en centros comerciales, luces brillantes o música alta suelen ser algunos de los enemigos de las Personas Altamente Sensibles. La saturación sensorial, por así decirlo, se convierte en algo que tienen que gestionar cada día.
  • Emocionalidad: Otra de las características de las Personas Altamente Sensibles es su permeabilidad emocional, en otras palabras, su gran empatía. Muchas veces llegan, incluso, a absorber el estado de ánimo de las personas que le rodean o a dejarse llevar por lo que les transmite la música que está sonando, incluso si esas emociones no se corresponden con lo que de verdad les está ocurriendo.
  • Sensibilidad: Las PAS muestran una gran sensibilidad a los cambios que se producen en su entorno, hasta el punto de captar detalles sutiles y percibir con mayor intensidad los sonidos, sabores, texturas, olores…

 

¿Qué tiene que ver la filosofía Slow Life con ser una Persona Altamente Sensible?

Explicado todo lo anterior, tengo que aclarar que lo que voy a desarrollar a continuación es una reflexión personal basada en mi propia experiencia. Creo que las PAS tendemos a organizar nuestra vida de forma que podamos evitar la mayor cantidad de situaciones abrumadoras posible. Y esto puede verse de diferentes maneras:

  • Evitando acudir a grandes superficies, eventos deportivos o musicales o manifestaciones, es decir, asistiendo a este tipo de planes solamente cuando se trata de algo que realmente nos motive (por ejemplo, un concierto de nuestra banda favorita), nos sintamos lo suficientemente fuertes y podamos controlar factores como las salidas de emergencia, la forma de ir y volver a casa o incluso acudiendo solamente si se dan en nuestra ciudad. Vamos, que lo de improvisar no va con nosotros. En este sentido, una PAS probablemente preferirá acudir a museos, conciertos en teatros y auditorios más pequeños, tiendas locales, etc.
  • Disfrutando del tiempo a solas o rodeadas de pocas personas.
  • Pasando gran parte del tiempo libre en casa o realizando actividades en la naturaleza, frente a otras opciones más habituales como ir al cine, de compras o de bares.
  • La velocidad a la que se desarrolla nuestra vida es abrumadora para una Persona Altamente Sensible, que buscará la calma y el tempo giusto que proporciona vivir de forma slow.
  • La Slow Life y el Hygge buscan convertir nuestro hogar en un santuario. Esto es ideal para las PAS, que necesitan recargar pilas en espacios que se sienten seguros y en los que no ocurran sobresaltos.

¿Te consideras una Persona Altamente Sensible? ¿Conocías este término?