«El pequeño Montessori en casa», de Simone Davies, es un de mis libros de crianza de referencia. ¡Te cuento el porqué!

«Ayúdame a hacerlo por mi mismo». Con esta cita de María Montessori podríamos resumir «El pequeño Montessori en casa», un libro que te explica de una forma muy dinámica, práctica y clara como aplicar el método Montessori en las actividades cotidianas en casa. Fomentar la autonomía, la curiosidad y la responsabilidad a la vez que educamos y hacemos partícipes a los más pequeños de las tareas y actividades del día a día, sin aislarlos en el «quita, que ya lo hago yo y acabamos antes» es posible con un poco de paciencia y las enseñanzas que la autora comparte en esta guía. Está pensada para niños de 0 a 3 años, pero las bases que sienta son ideales para peques de cualquier edad.

Los capítulos en los que se divide «El pequeño Montessori en casa» ya nos dejan claro que esas son, precisamente, sus intenciones. Desde una introducción a las teorías de Montessori y a como se aplican, pasando por actividades Montessori para los más pequeños (que no tienen nada que ver con juguetes caros de madera, aunque a muchos les sorprenda), hasta cómo organizar el hogar habitación por habitación para promover esa autonomía, implicación y responsabilidad en el pequeño, sobre todo a través de la observación y del control del error por parte del niño.

Se nota que Simone Davies escribió este libro desde sus conocimientos como guía Montessori, pero también desde su experiencia como madre, ya que dedica varias páginas a cuestiones a las que todos nos enfrentamos o nos enfrentaremos con nuestras criaturas: el desorden en el hogar, los espacios pequeños o compartidos, las rabietas o la educación positiva. Perspectivas que suponen permitir los sentimientos pero no los comportamientos o sustituir los elogios por retroalimentación tienen su lugar en este manual de crianza a medio camino entre una guía para fomentar la curiosidad de los pequeños y una guía para sobrevivir al caos de su propia prueba y error como padres. Por ello, Davies dedica todo un capítulo a «Ser el adulto», en el que trata temas como la preparación del adulto, la «mochila emocional», la honestidad, el estar presentes o cultivar una mentalidad de aprendizaje y curiosidad que acompañe a los más pequeños en su proceso de descubrir el mundo.

Pero «El pequeño Montessori en casa» no se queda solamente en la relación entre el adulto y el niño, y en cómo uno debe ejercer de guía del otro a la hora de aprender. Las cuestiones más prácticas, como establecer límites, cultivar la cooperación, lidiar con los cambios, el papel de los abuelos o las habilidades útiles que harán que el pequeño se sienta como un miembro más de la familia, y no una persona de menor categoría (que es lo que se ha conseguido tradicionalmente con frases como «los niños tienen que estar callados») ocupan un gran espacio en esta guía, ilustrada con mucha sencillez y colorido por Hiyoko Imai.

El libro finaliza con un tour por hogares adaptados a la educación Montessori y una guía de consulta rápida de sentimientos, necesidades y actividades, de lo más recomendable.

¿Estás familiarizado con el método Montessori?